Y en su complejo feo de la infancia arrancada, quiso escapar para así volar un poco, sin recordar que jamás dio el primer beso con la pureza necesaria y que de jugar a las muñecas, de un salto, comenzó a jugar a la mamá y al papá. Y ahora que mira hacia el pasado, y quiere que esa ausencia no le pertenezca, se refugia en unos brazos que aprietan firme, una mirada dulce, y unos labios acogedores, escapa de su mano, ella jugando a ser una niña, el jugando a ser mayor… ella con el placer de la adolescencia resentida, y él, con el orgullo de quién ha podido llegar más lejos… crecerán juntos, eso lo saben… están a la derivan, también lo saben, tienen miedo, siguen jugando, son uno…
Posted on Wednesday, 4 November 2009